EN FAMILIA

Diapositiva38Un alpinista, desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía, después de años de preparación pero quería la gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros. Empezó a subir y, la noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada. Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires… caía a una velocidad vertiginosa, y en esos momentos, pasaron por su mente todos los gratos y no tan gratos momentos de la vida. El pensaba que iba a morir, sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos… SI, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura. En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedo más que gritar: “AYÚDAME DIOS” De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: -“QUE QUIERES QUE HAGA?” -“Sálvame Dios mio.” -“REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?” -“Por supuesto Señor” “ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE…” Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó…

Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda… A DOS METROS DEL SUELO… Cuantas veces las circunstancias llevan a tomar decisiones de vivir aislados y solos, haciendo grandes esfuerzos para cubrir expectativas personales que, llevan al fracaso y separación. El ser humano fue creado y diseñado para vivir en compañía, desde el principio. Hacia donde lleva la autosuficiencia, el egoísmo y una vida separada del diseño de Dios para la familia?  Es tiempo de cortar la cuerda y seguir las instrucciones de Dios. El Diseño de Dios es en familia. Génesis 1:27 – 28

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